El expresidente Donald Trump rechazó duramente al hijo de Ali Khamenei, Mustafa Hamenei, como posible líder supremo de Irán, calificándolo de "peso ligero" e inaceptable, advirtiendo que su nombramiento obligaría a Estados Unidos a volver a la guerra en cinco años. Trump exigió un cambio de régimen para traer "armonía y paz" al país, en un mensaje que también apunta al interior iraní donde hackers interrumpieron comunicaciones estatales con amenazas contra seguidores de Khamenei.
Analistas como Ilan Musni explicaron que Irán ignora normas del derecho internacional al usar bombas de racimo prohibidas, con impacto civil prolongado, viéndolo como guerra existencial. Hackeos israelíes o estadounidenses muestran debilidad del régimen y revelan verdades ocultas a la población para incitar protestas masivas. El hijo de Khamenei, más extremo que su padre, cuenta con apoyo de la Guardia Revolucionaria pero no popular.
Netanyahu agradeció públicamente el apoyo de Trump a Israel en el sexto día de conflicto, mientras Irán, con el 60% de misiles destruidos y lanzadores neutralizados, dispara menos y busca regionalizar la guerra atacando países árabes y amenazando el Estrecho de Ormuz para elevar costos vía petróleo, fortaleciendo oposición interna en EE.UU. Israel y aliados buscan fin rápido militarmente.
La prolongación preocupa al mundo occidental, con impacto inminente en economía argentina por hidrocarburos, según anticiparon expertos.