Un profesor de Educación Física cotiza un reloj Piaget de oro blanco con malla personalizada y una gargantilla de los años 50 en 7 millones 500 mil pesos. El cliente trae las piezas heredadas de su madrina para financiar refacciones en la casa de ella, tras haber hecho trabajos en la suya propia. Quiere la mejor cotización del mercado.
La tasadora Natalia detalla que el Piaget tiene cuadrante de cerámica con brillantes, pero la malla corta y personalizada limita su valor porque no se puede modificar ni ajustar fácilmente. La gargantilla presenta piedras con excelente corte y color, broche de seguridad y valor de mercado definido.
Ofrecen pago en pesos, dólares o transferencia bancaria. El cliente pide extender la oferta, pero rechazan por el problema de la malla. Decide no vender por ahora, seguir buscando cotizaciones y agradece, llevándose la tarjeta de la joyería.