Natalia, arquitecta venezolana recién llegada a Argentina, acepta 11.745.000 pesos por un lote de joyas que incluye un Rolex de oro de dama, un anillo chevalier con rubí, una cruz de oro y platino con brillantes y una pulsera vintage rota. Quiere venderlas para financiar un proyecto personal ante la falta de ingresos.
El tasador evalúa las piezas como impecables en general, destacando el estado del Rolex usado solo en ocasiones especiales, el dije de cruz de los años 1900 sin piedras faltantes mayores y el anillo herencia de su madre con una piedra menor ausente. Natalia menciona que vienen de Venezuela y no trajo cajas ni papeles.
Sorprendida con la cotización total que le sirve para empezar su proyecto, elige transferencia bancaria inmediata. En su testimonial, explica que buscó el lugar por Google Maps y reseñas positivas.