El primer ministro británico Keir Starmer anunció el envío de cuatro aviones de combate Typhoon adicionales para reforzar operaciones defensivas en Catar y Oriente Medio, más helicópteros Wildcat antidrones a Chipre.
Starmer justificó la decisión por la escalada tras ataques de represalia de Irán, admitiendo que el no participar en los bombardeos iniciales de Estados Unidos e Israel fue deliberado, pero la situación cambió.
La conferencia de prensa se dio desde Downing Street en medio de la guerra regional entre Estados Unidos, Israel e Irán.