En Espiando la casa, los jugadores representan una situación donde el líder observa cómo alguien decide que sobran cosas en la casa y comienza a tirar objetos de los demás.
Mencionan a Carlota Arias como la que inicia el conflicto, queriendo tirar todo incluyendo canciones y objetos personales, mientras otros intentan detenerla en medio de un caos recreado.
La escena incluye diálogos como '¿Te puedes decir que es un juego, chicos? Tiremos todo', destacando la personalidad disruptiva del personaje emulado.