Un juzgado ordenó a la producción de Gran Hermano retener el sueldo de Baragán Sarmiento para saldar 22 meses de cuota alimentaria adeudada a su hija de 10 años que vive en Alemania.
El participante acumuló la deuda pese a no tener ingresos detectables previamente, pero al ingresar al reality show el juzgado de familia número 56 identificó sus remuneraciones mensuales y dispuso la retención, más intereses.
La productora enfrenta un dilema: notificar al concursante incomunicado podría perturbarlo o motivarlo a abandonar el programa, pero tiene un plazo de 10 días para cumplir y el plazo de apelación ya prescribió.
Baragán menciona constantemente a sus otras dos hijas, pero casi ignora a esta, con quien su madre tiene conflictos personales.