Un estudio reveló que los perros que aprenden rápido el nombre de juguetes inclinan la cabeza con mayor frecuencia al escuchar a sus dueños, señal de mayor atención y procesamiento de estímulos.
Se analizó a más de 40 perros pidiendo objetos por nombre; los hábil aprendieron inclinaban la cabeza en el 43% de casos, versus 2% en los que no aprendían.
El gesto ayuda a orientar oídos y muestra dominancia hemisférica cerebral, explicando por qué inclinan la cabeza hacia un lado específico durante la comunicación humana.