El periodista gastronómico resaltó la explosión de la comida venezolana en Argentina, impulsada por unos 200.000 a 250.000 inmigrantes que llegaron por avión a Buenos Aires y La Plata. Generaron redes migratorias, despensas, restaurantes y areperías con platos como arepas, asado negro y pabellón.
Presentaron platos del restaurante Boyacá y Bullacá, explicando su origen nostálgico. Elogiaron la amabilidad, ingenio y trabajo de los venezolanos, destacando su impacto cultural y gastronómico similar a migraciones históricas argentinas.
El conductor confesó nunca haber comido arepas, anticipando su debut, y anunciaron demostración en vivo post-corte.