En oración final, el pastor cierra los ojos y bendice a todo el pueblo representado por fotos, prendas, documentos, llaves de autos, negocios y hogares.
Coloca ante Dios exámenes médicos y determina bendición para todos en la República Argentina, independientemente de religión, para que vean la gloria divina.
Concluye con amén y exhala paz, despidiéndose para la próxima reunión a las 10 en la congregación indicada en pantalla.