Merlín Díaz, una peluquera de 30 años, se quitó la vida tras ser estafada por tres mujeres gitanas que le prometieron una limpieza espiritual para su negocio fallido. Las estafadoras, identificadas como Mirta Mitrovich, Nancy Jovanovich y María Silvia Mitrovich, están prófugas con orden de captura. Le hicieron creer que su peluquería tenía una maldición y la convencieron de entregar sus ahorros de 14 millones de pesos para una supuesta purificación que traería prosperidad.
El engaño comenzó el 15 de enero cuando las mujeres se acercaron como clientas, establecieron un vínculo y le lavaron el cerebro durante un mes mediante chats y visitas. A pesar de que el local funcionaba bien y tenía flujo constante de clientes, según vecinos y el esposo Celestino, las gitanas la autoconvencieron de que estaba arruinada. Ella entregó el dinero a las 9 de la mañana con promesa de devolución a las 19, pero al no responder las estafadoras, bebió ácido muriático dentro del negocio.
Celestino, el esposo de la víctima, contó en vivo que la peluquería era próspera desde hace cuatro años, con clientes fijos, y que habían ahorrado ese monto con esfuerzo. Le advirtió que no confiara en las gitanas después de que ella le contó el sábado previo al suicidio, ocurrido un martes, pero ella ocultó el proceso durante un mes y dejó una carta pidiendo perdón. Una de las prófugas tiene antecedentes en Córdoba.
El reportero Guido Corman desde el lugar mostró el local con cartel de "cerrado por duelo" y entrevistó a un vecino que confirmó el movimiento de clientes. La Justicia investiga por estafa e instigación al suicidio, calificándolo como un caso grave pese a la pena baja posible. El programa destacó el impacto psicológico de estas trampas, comparándolo con estafas a jubilados.