Leonel Messi asistió sonriente junto al plantel del Inter Miami al discurso de Donald Trump en la Casa Blanca, generando enorme polémica mundial por el contexto bélico con Irán.
Es tradición estadounidense recibir a campeones deportivos como NBA o fútbol americano, y la MLS gana terreno gracias a Messi, que facilitó la invitación al soccer pese a no haber ocurrido antes. Aprovechando el viaje a Washington para jugar contra DC United, todo el plantel estuvo presente salvo David Beckham, ausente en Europa.
El panel discute si Messi entendió el discurso sin auricular, sugiriendo risa nerviosa o ingenuidad, y si debió asistir dada la tensión internacional. Algunos defienden que era obligatorio para no romper relaciones con EE.UU., donde vive y juega, mientras otros cuestionan la decisión en medio de ataques a Irán.
Trump mencionó a Pelé y Ronaldo en su charla, pero derivó a temas de guerra, con Messi en plano durante esos momentos. Comparan con su ausencia en la Casa Rosada tras el Mundial, destacando el peso de su imagen aunque sea solo futbolista.