Miguel, chileno radicado en Israel con esposa argentina, defiende la convivencia entre árabes y judíos en su ciudad mixta de Nofagalil durante un acalorado debate en vivo sobre el conflicto en Gaza. Miguel critica que se ignore el rol de Hamas en la falta de paz, aclara que nunca votó por Netanyahu, quien ya enfrentaba protestas y causas por corrupción, y cuestiona las acusaciones de genocidio contra Israel mientras destaca ataques a Siria, Líbano, Yemen e Irán por parte de Israel.
El intercambio se calienta cuando Abdul compara a Israel con un 'grandote' pegándole a un bebé palestino, y Miguel replica sobre niños israelíes asesinados por Hamas. El conductor interviene para pedir diálogo, advirtiendo que gritar lleva a la guerra, y agradece a Miguel.
En el cierre, el panelista advierte contra pelear por intereses de jerarcas citando a Bustina, rechaza narrativas propagandísticas de ambos lados y evita el 'fuego cruzado de buenos y malos'. Reconoce que Netanyahu está investigado por genocidio y condenado por la ONU, pero critica la inutilidad de la ONU y menciona condenas a violaciones en Irán. Recuerda la necesidad post-Holocausto de un Estado judío y cuestiona la falta de solidaridad internacional para un territorio.