El panel de BTV ironizó sobre Nelson Castro, periodista del Grupo Clarín enviado a Chernobyl porque no pueden despedirlo por su enorme antigüedad. Contaron que lo mandan a los lugares más recónditos y peligrosos del mundo para que renuncie, como Pripyat, la ciudad fantasma evacuada tras el desastre nuclear de 1986.
Mostraron un informe de Castro recorriendo la carretera hacia Pripyat, destacando que todos los trabajadores de la planta nuclear vivían allí y fue evacuada inmediatamente después de la tragedia. Los panelistas se rieron de su estoicismo y bromearon que este es el sitio más peligroso del planeta.
Recordaron que Castro labura en Clarín hace 250 millones de años, antes que el edificio, y que desde 1998 no lo aguantan pero no pagan indemnización. Aludieron a la reforma laboral para pagarla en cuotas y así echarlo.
Afirmaron que siempre vuelve ileso, comparándolo con un reportero de película de comedia que no muere.