Mohsen Ali irrumpe en Crónica TV con declaraciones antisemitas extremas, acusando a los judíos de comer bebés recién nacidos, ser genocidas, pedófilos y pederastas, en el contexto de la situación en Medio Oriente y el terrorismo internacional. Los conductores repiten el audio del personaje diciendo "salam aleikum" y refiriéndose a países en la "lista Epstein" como responsables de tales atrocidades.
Waldo Wolf critica duramente a Mohsen Ali en un tuit viral, llamándolo "mierda, delincuente, cómplice terrorista y antipatria", recordando su oficina en el Instituto Patria, invitado de honor de Delcy Rodríguez y Cristina Fernández de Kirchner, vinculado al islam fundamentalista que lapida mujeres y persigue homosexuales. Los panelistas repudian la decisión de Crónica TV de darle aire a este "impresentable", comparándolo con Bin Laden y cuestionando los límites de la libertad de expresión.
Extienden la crítica a la izquierda woke y al kirchnerismo argentino, acusándolos de antisemitismo renacido, de adorar terroristas para oponerse a Israel y Estados Unidos, y de ignorar las atrocidades en Irán, Cuba y Venezuela. Citan testimonios de mujeres iraníes que temen más a los hombres del régimen que a ataques aéreos, y denuncian el feminismo condicional que ignora violaciones en regímenes aliados ideológicamente.
Los conductores argumentan que periodistas que dan plataforma a estos personajes son funcionales a terroristas responsables de atentados en Argentina, como las bombas, y comparan con no permitir programas apología de Videla o Hitler. Insisten en que hay un consenso cultural contra la apología del genocidio, diferenciando al pueblo persa del régimen islámico.