Los bombardeos iraníes continuaron en la noche sobre Kuwait, con misiles impactando una base aérea como Alir al-Salem y dejando más de 60 militares heridos, en respuesta a ataques combinados de Israel y Estados Unidos.
El conflicto, uno de los mayores desde la Segunda Guerra Mundial, involucra ya 16 países del Golfo Pérsico como Bahrein, Qatar y Emiratos Árabes, con ataques en zonas civiles de Teherán y Sanandaj que causaron víctimas colaterales, incluyendo el destrozo de un estadio polideportivo para 12.000 personas.
Estados Unidos respondió con buques disparando proyectiles a Irán, mientras Donald Trump exigió aprobar nuevas autoridades iraníes y amenazó con sorpresas armamentísticas inimaginables para Teherán, a una semana del inicio de la escalada.
Frentes abiertos incluyen el norte de Israel y sur de Líbano, con evacuaciones masivas y daños en objetivos civiles como restaurantes y escuelas pese a advertencias previas.