Estados Unidos confirmó haber hundido más de 30 barcos iraníes en aguas del Índico, incluyendo un portaaviones que regresaba de maniobras con India y causó 87 muertos cerca de Sri Lanka.
La nueva cúpula del régimen iraní contactó a Washington para negociar, mientras el ministro de Relaciones Exteriores iraní respondió a la advertencia estadounidense. El mando central de EE.UU. también se vincula a un bombardeo contra una escuela femenina en Minab y un gran ataque nocturno contra Teherán.
La operación conjunta con Israel busca destruir misiles, instalaciones nucleares y la armada iraní, sin aclarar si se negocia con el régimen o se busca su reemplazo total para un cambio sistémico en Teherán.
El conflicto acumula 1.230 muertos en Irán, más de 120 en Líbano, una docena en Israel y seis soldados estadounidenses, según fuentes iraníes, libanesas e israelíes.
En medio de la escalada, un vuelo de Emirates desde Dubái aterrizó en el aeropuerto de Ciudad del Cabo con ciudadanos sudafricanos recibidos por familiares con flores y globos.