Miguelito Romano salió de la casa de Susana Jiménez tras hacerle color y peinado, confirmando que viven en Punta del Este pero se reencontraron después de cuatro o cinco meses de distancia. El peluquero negó peleas graves pese a rumores y aclaró que nunca se pelearía con ella tras 52 años juntos.
El panel de Puro Show reveló el contexto picante: Miguelito y su hija criticaron públicamente a Susana por no acompañarlo en la muerte de su esposa, llamarla "muñeca vieja" mal peinada y sentirse traicionado porque ella contrató a un ex empleado suyo. Todo estalló cuando Susana, insatisfecha con su color de pelo "verde" en enero, lo llamó para arreglarlo.
La reconciliación se dio en exclusiva ante la guardia periodística del programa, donde Miguelito elogió el pelo de Susana y descartó su regreso a la TV. El panel bromeó con fotos photoshopeadas en Instagram de Miguelito con una Susana irreconocible, generando caos y gritos como "¡Se suspende el programa!" por no entender el chiste.
Susana lo volvió a convocar porque nadie le entiende el pelo como él, pese a las traiciones pasadas, y ahora finge demencia para minimizar sus pestes anteriores.