Los conductores del programa mostraron imágenes de Lionel Messi y el plantel de Inter Miami recibiendo un homenaje del presidente Donald Trump en la Casa Blanca por haber ganado el título de la MLS. Trump felicitó al equipo por sus victorias contra Nashville SC, FC Cincinnati y New York City FC, y le entregó a Messi una camiseta y una pelota firmada del club.
Durante el encuentro, Trump mencionó que su hijo es fanático de Messi y de Cristiano Ronaldo, aunque previamente había elogiado a Ronaldo como el mejor de la historia. Messi, visiblemente emocionado, tuvo dificultades para articular palabras, mientras el entrenador Gerardo Martino hablaba en inglés.
El panel destacó el contexto complejo del evento, ya que Trump habló simultáneamente de la guerra en Medio Oriente y su rol en el conflicto, mientras recibía al equipo. Subrayaron que esta imagen da la vuelta al mundo y afecta el deporte, vinculándolo a decisiones geopolíticas de Estados Unidos.
Los conductores comentaron que para Estados Unidos el fútbol no es prioritario y se enfoca más en el espectáculo que en lo deportivo, cuestionando su genuino interés por el deporte.