El médico militar John Barbabella diagnosticó una queratosis actínica en la mancha inflamada del cuello de Donald Trump, un estado precanceroso común en pieles blancas expuestas al sol, pero no grave ni cáncer. Trump usa mometasona, un corticoide tópico, para reducir la inflamación, medicamento que figura en su informe de salud de 2025.
Carlos Sinti, médico del canal, explicó que solo el 5% de estas manchas evolucionan a cáncer y recomendó controles cada seis meses. La inflamación molesta más que duele, agravada por el uso de camisa.
El informe se esperó para confirmar que no es grave, desmintiendo especulaciones sobre la salud del presidente electo.