Dos mujeres robaron cuatro ruedas de queso valoradas en 200 mil pesos en menos de un minuto, saliendo del comercio sin disimular ni usar carteras ni bolsas, en un robo mechero atípico.
Se metieron directo a la heladera, repartieron tareas con dos quesos cada una y escaparon mientras empleados estaban distraídos. Las heladeras pegadas a la puerta facilitaron el golpe, aunque nadie las vio ni paró. El panel cuestiona si es robo famélico, pero descartan esa idea al ver el cochecito que usan y la naturalidad con la que actuaron.
Panelistas destacan la seguridad con la que entraron y salieron como panchos por su casa, cargando quesos de máquina, fresco y Mar del Plata hacia un auto estacionado afuera. No había guardia de seguridad y el dueño estaba distraído. Tienen queso para picada, pizza y todo el año, ironizan.
Cuatro hormas carísimas de un mayorista, no se justifica ni con una sola dada la situación económica de las ladronas, que mantienen un auto.