Andrea Biso, influencer peruana radicada en Tel Aviv, detalló el estrés constante de los israelíes que duermen con los zapatos listos en la puerta por temor a nuevas alertas de misiles lanzados por Hezbollah.
Recorrió previamente el refugio comunitario de su barrio que alberga hasta 500 personas, con escaleras, baños, cocina y víveres aportados por vecinos, explicando que algunos permanecen extra minutos por miedo a alertas rápidas y que ella debe correr dos cuadras en 90 segundos.
Destacó la resiliencia israelí, con negocios y colegios cerrados como en pandemia, pero supermercados y farmacias abiertos; la gente mantiene rutinas diarias y celebró Purim con fiestas en búnkeres pese a la guerra, mostrando casamientos durante alertas.
Admite que el sonido traumático de las alarmas en celulares despierta a todos de un salto, pero enfatiza que el país continúa con normalidad gracias a la personalidad fuerte del pueblo judío.