Israel completó la primera fase de su operación contra Irán, eliminando liderazgo militar, 60% de lanzadores de misiles y 80% de defensas aéreas. Ronnie Kaplan, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, detalló que ahora inician la fase 2 con ataques persistentes a activos estratégicos iraníes.
Entre los objetivos destruidos figura el bunker subterráneo de Ali Khamenei, donde planeaba dirigir la guerra, además de fábricas de armas y producción armamentística. Esto permite operar con libertad aérea, reduciendo misiles diarios de 90 a menos de 20.
Kaplan explicó que identificaron camiones camuflados como transportes de alimentos mediante un amplio banco de objetivos actualizado desde operaciones previas en junio 2025. La operación busca destruir de raíz la amenaza, extendiéndose a Líbano como teatro secundario.
El descenso en sirenas y misiles se debe a la menor capacidad iraní post-fase 1, aunque persisten riesgos letales para la población civil israelí.