Israel lanzó ataques contra más de 400 objetivos en el oeste de Irán, destruyendo un camión que transportaba sistemas de defensa aérea clave para contrarrestar misiles iraníes. Los bombardeos alcanzaron también las capitales de Irán y Líbano.
Estados Unidos derribó un buque iraní en un golpe letal para la flota de la República Islámica, mientras Irán responde con drones apuntando a Tel Aviv. Siguen sonando alarmas en Israel pese a una merma en los misiles lanzados.
El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Headset, desestimó las afirmaciones iraníes sobre la incapacidad estadounidense para sostener el conflicto. El presidente Donald Trump descartó una incursión terrestre y exigió rendición incondicional de Irán para un acuerdo, prometiendo rescatarlo del borde de la destrucción.
El programa anticipó un análisis sobre el rol protagónico de la inteligencia artificial en esta guerra, diferente a conflictos previos.