Un misil iraní con bomba de racimo, prohibida internacionalmente, impactó en una escuela cercana y destrozó el comedor de la casa de Esther, argentina radicada en Beerseba, sur de Israel. La familia se salvó refugiándose en el espacio protegido del edificio tras las alarmas de 12 minutos y 1:30 minuto de antelación, avisadas por una app nacional.
Esther relató a Sergio Lapegüe los detalles: el misil explotó en el aire formando un racimo que afecta hasta 8 kilómetros, dañando todos los departamentos del complejo sin causar víctimas fatales porque todos estaban en refugios de hormigón armado. La escuela quedó destruida y la zona se bloqueó rápidamente por la organización vecinal.
Al salir, Esther encontró su departamento inhabitable, con primeras imágenes mostrando la devastación. Como docente, llamó al 106 y la hospedaron en un hotel junto a 200 personas afectadas; el gobierno israelí cubre hospedaje, muebles y reparaciones de viviendas.
Esther destacó la solidaridad y organización israelí: no se usa ascensor durante alarmas, escaleras son seguras, y mascotas quedan atrás. Lapegüe elogió su valentía y la preparación que evitó muertos, contrastando con la locura del conflicto.
La entrevista cerró con esperanza de fin rápido del conflicto y mención a Leon Gieco, subrayando la tranquilidad de Esther pese a perder todo temporalmente.