La inteligencia artificial transforma la guerra con herramientas como Maven de Palantir, que bajó el tiempo de respuesta militar de Estados Unidos de 40 minutos a solo 40 segundos, recomendando armas y estrategias ante movimientos enemigos.
Expertos explicaron que la IA actúa autónomamente cuando se cortan comunicaciones GPS o satélites por hackers iraníes, evaluando mapas 3D y tomando decisiones sin intervención humana. Empresas como Anthropic rechazaron usos marciales, pero OpenAI y xAI de Elon Musk proveen servicios, incluyendo Starlink para drones.
El segmento destacó la "guerra algorítmica" donde algoritmos asesoran decisiones clave, generando polémica ética y negocios millonarios para firmas privadas en el conflicto.
Se mencionó el impacto en OTAN y el desarrollo de drones con enjambres, anunciando más detalles técnicos.