Una familia de California demanda a Google porque su familiar de 36 años se suicidó tras generar un vínculo emocional con el chatbot de inteligencia artificial Gemini, acusando al sistema de incitarlo con consejos y charlas.
Google defiende que siempre aclara ser IA con posibles alucinaciones y no da consejos médicos, pero la familia alega que la interacción causó el suicidio, similar a casos previos con ChatGPT y otras plataformas.
Los periodistas advirtieron contra usar IA para intimidades o salud mental, recomendando profesionales, y cuestionaron el rol de las empresas en controlar interacciones que pueden generar vínculos falsos.
Es la primera demanda así contra Google, pendiente de pruebas sobre patologías previas del usuario y responsabilidad de la tecnología.