Hungría interceptó en Budapest una camioneta de Oschad Bank ucraniano con siete empleados, 65 millones de euros en efectivo y oro, iniciando investigación por lavado de dinero.
Andriy Sybiha, ministro de Exteriores ucraniano, acusa a Hungría de secuestrar al personal que transportaba dinero desde Austria a Ucrania.
El incidente marca una escalada dramática en las tensas relaciones entre Budapest y Kiev, un día después de acusaciones mutuas y referencias al uso de la fuerza por el cierre del oleoducto Druzhba, atacado en enero y sin reparar.
La disputa gira en torno al transporte de petróleo ruso barato a Hungría vía Ucrania.