El experto Willy Iglesias explicó que Estados Unidos e Israel usaron 14 bombas GBU-57 de 100 millones de dólares cada una y 30.000 libras para penetrar 60 metros de concreto y destruir el búnker del líder iraní en la operación Epic Fury.
Detalló el rol de aviones stealth de sexta generación como el B-21 para detectar radares y el B-2 Spirit para desplegar las bombas, destacando cómo la tecnología y IA central en esta Tercera Guerra del Golfo superan sistemas iraníes.
Irán responde con drones suicidas low-cost de 30.000 dólares para saturar defensas, pero EEUU mejoró estos con el dron Lucas, chips de IA, conectividad Starlink de Elon Musk y Palantir para IA en defensa.
Iglesias enfatizó que altos mandos militares toman decisiones basadas en algoritmos de IA con escenarios probabilísticos, revelando operaciones como interceptar celulares de la Guardia Revolucionaria Iraní.