Fiorella Damiani, ex consejera escolar de 27 años, recibió una condena a tres años de prisión en suspenso en Mar del Plata por simular una violación en 2017 contra Fernando Pereira y Joaquín. La mujer denunció haber sido drogada y abusada tras un trío consentido en una fiesta de la banda de la que era fanática y con la que mantenía un vínculo incipiente con Joaquín, pero las pericias médicas dieron negativo en drogas y agresiones.
Cuatro años después, en 2021, la fiscal Marina Lara ordenó la detención de los hombres basándose solo en el relato de Damiani, ignorando pruebas aportadas. Los acusados revelaron tener un video del acto sexual grabado con un celular, que Damiani robó al irse pero que habían enviado por WhatsApp entre sí, preservándolo. El video demuestra que no hubo fuerza ni coerción, lo que llevó a su liberación inmediata y a una causa por falso testimonio contra ella.
En la entrevista, Fernando Pereira relata el calvario vivido: escarnio social, discriminación laboral como enfermero rodeado de mujeres, violencia en los calabozos de la EDI donde los internos ya conocían la acusación de violación, y secuelas psicológicas irreversibles con tratamientos psiquiátricos por pesadillas. Los exacusados apelaron la condena en suspenso y piden nueve años de prisión efectiva para Damiani por el daño causado.
Hipótesis del motivo: despecho amoroso, ya que Damiani tenía una relación informal con Joaquín. El encuentro fue pactado explícitamente vía grupo de WhatsApp para un trío sexual, precedido por el juego "Yo Nunca" con prendas, sin drogas —solo dos casillas de vino— y con plena sobriedad confirmada por cinco videos con sonido ambiental. La Justicia olvidó incorporar las pruebas al expediente durante cuatro años, archivándolo por error pese a su elocuencia.
Los hombres acostumbraban filmar encuentros íntimos privados en una app en la nube, no publicados ni compartidos, práctica que quedó expuesta en la causa junto a chats que acreditan el consentimiento pleno.