El glaucoma es un conjunto de enfermedades que daña el nervio óptico, el cable que conecta la visión al cerebro, principalmente por presión ocular elevada aunque no exclusiva, explicó la doctora Flor en el programa. Comparó el ojo con una televisión de último modelo que no funciona si no está enchufada, destacando que el glaucoma de ángulo abierto, el más frecuente, es asintomático y causa pérdida lenta de visión periférica hasta posible ceguera total si no se trata.
Un video ilustró cómo un líquido claro alimenta los tejidos oculares y fluye por la malla traacular en el ángulo abierto; si drena lento, aumenta la presión y daña el nervio. Flor detalló que el proceso ciliar produce el líquido, que circula por la cámara anterior entre córnea e iris, y una rejilla defectuosa como hojas tapando desagües causa el problema. La presión impacta la parte posterior del ojo, dañando fibras del nervio óptico de forma progresiva e indolora.
Factores de riesgo incluyen hipertensión, diabetes, miopía, uso prolongado de corticoides en gotas para alergia o inhalados, y herencia familiar. No duele en ángulo abierto (presión normal 8-21), pero el de ángulo cerrado provoca dolor, ojo rojo, náuseas y vómitos. Flor insistió en controles oftalmológicos regulares, fondo de ojo y medición de presión, especialmente si hay familiares afectados.
La doctora recomendó exigir al oftalmólogo medir la presión ocular más allá de recetar lentes, ya que el daño es silencioso y reversible solo en etapas tempranas con tratamiento oportuno.