Merlín Díaz, peluquera de Loma de Zamora, entregó 14 millones de pesos a tres mujeres de la colectividad gitana que la convencieron de una maldición en sus billetes y prometieron limpiarlos en un ritual. Las estafadoras, identificadas como Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Jovanovich y María Silvia Mitrovich, ganaron su confianza con visitas constantes a la peluquería pese a las advertencias del marido.
Desesperada por la demora en el ritual pactado al mediodía, Merlín envió mensajes y audios exigiendo su presencia, amenazando con quitarse la vida si no devolvían el dinero. A las 17:42, les mandó video y foto de ácido muriático preparado para ingerir, pero las gitanas respondieron con un audio lavándose las manos: una la llamó "pelotuda", le dijo que Dios la castigaría y que se quedara tranquila.
Merlín ingirió al menos la mitad de una botella de 500 cc de ácido muriático, se arrepintió y avisó a su pareja por WhatsApp, confesando la estafa y apuntando a las tres mujeres. Dejó una carta con pistas clave, como números 47-48, y el teléfono abierto con chats. El ácido causó hemorragia digestiva letal.
El fiscal Ignacio Torrigino ordenó la detención de las tres prófugas, cuyas fotos se mostraron sin blurreo para alertar al público, ya que operan en serie. Se removió al comisario local por inacción, aunque no hay pedido formal de captura del Ministerio de Seguridad aún. Los panelistas criticaron la lentitud policial y judicial, destacando la inteligencia de las estafadoras en explotar vulnerabilidades emocionales.
Los chats muestran tildes azules: las gitanas leían todo pero no devolvieron el dinero, bloqueando después. La víctima no aludía a problemas económicos, sino a malas energías, facilitando la manipulación.