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Exiliada iraní acusa conspiración Carter-Jomeini para derrocar Shah

Tensión: intercambio (30°) Sesgo: crítico (-60) Eje político: Centro Derecha

Samira, iraní exiliada en Argentina hace 30 años, describió el régimen islámico como un tumor cancerígeno irnegociable y reveló haber esperado 60 años por su fin, mientras el mundo toleró 47 años sin acción. Elogió la paciencia de Donald Trump, quien ofreció uranio enriquecido por 10 años para fines pacíficos, oferta rechazada por Irán que acumuló material para 11 bombas nucleares, según datos de la OIEA y Rafael Grossi. Criticó la revolución de 1979 como conspiración orquestada por Inglaterra, Francia y demócratas estadounidenses con fondos de Jimmy Carter a Jomeini, quien prometió alianza con EE.UU. pero traicionó a todos.

Previo a la revolución, Irán no era blanco y negro: la clase media-alta se occidentalizó con mujeres en bikini en playas y mercados, incluso esquiando, pero los pobres conservadores rechazaron los cambios rápidos. El Shah Mohammad Reza Pahlavi impulsó reformas para un país occidentalizado como Turquía de Atatürk, pero reprimió izquierda y religiosos por miedo a comunistas vecinos de la URSS (actuales Azerbaiyán, Armenia) y la invasión soviética a Afganistán, además de islamistas como Muslim Brotherhood.

Hoy la generación Z iraní, educada y mayoritariamente atea o indiferente a la religión, exige libertad para bailar y cantar, rechazando el régimen político-islámico. Samira mantiene esperanza resiliente, viendo convergencia con Trump y Netanyahu para liberar Irán. Analistas prevén campaña rápida de EE.UU. contra liderazgo nuclear y misilístico, sin tropas terrestres prolongadas como Vietnam ni democratización forzada como Irak, apostando a reformas internas.

El conflicto impacta Argentina: suba del petróleo beneficia exportaciones (15-20 mil millones dólares), soja y commodities agrícolas; YPF (55% mercado) evalúa no subir nafta pero lo hará si dura >15 días; Vaca Muerta gana atractivo como zona de paz para shale gas y petróleo, atrayendo inversiones geopolíticamente seguras, aunque riesgos de salida de capitales emergentes.