El espacio aéreo de Irán aparece prácticamente vacío en imágenes satelitales, con cierre total tras ataques y presión militar internacional de Estados Unidos e Israel.
Vuelos comerciales suspendidos y operaciones civiles reducidas al mínimo, mientras aviones evitan la zona y algunos transitan por Afgansistán.
La medida refleja la intensidad del conflicto, con Irán repelidos los ataques pero manteniendo firmemente su posición.