La familia de Vanessa, de 31 años, reveló detalles escalofriantes del femicidio en un barrio de Ezeiza, donde el principal sospechoso, conocido como 'el loco del cinto', la habría violado y estrangulado, dejando marcas de manos en el cuello. La abuela Rosana contó que encontró a su nieta el martes pasado en shock, sangrando y drogada tras ser abusada por Beto Fulgen, quien la citó prometiéndole dinero para silenciarla. Al día siguiente, Vanessa apareció muerta en una bolsa, con signos de violencia extrema confirmados por fuentes policiales.
El detenido, apodado 'el loco del cinto' por salir armado con cuchillo y machete cerca de una escuela, tenía una modalidad de atraer adictos a su casa, violarlos o matarlos y alegar robos. Vecinos lo denunciaron por amenazas, pero la policía no actuó pese a patrulleros presentes. La familia critica la demora en la autopsia, ya que el cuerpo está en la morgue del hospital de Ezeiza sin turno, y la Fiscalía Nº1 interviene obligando el procedimiento.
Rosana exigió ver el cuerpo y vio la cabeza ladeada con moretones violeta en forma de dedos en el cuello, diferenciables de livideces por su palidez. Miguel, hermano de la víctima, confirmó que Beto intentó comprar el silencio y ahora está preso en la comisaría primera de Ezeiza como sospechoso de asesinato premeditado, encuadrado como posible asesino serial con bolsa de bombachas y tangas.
Durante la nota en vivo, un tío sufrió epilepsia por el trauma y la abuela se descompensó, mostrando el impacto familiar mientras esperan justicia y el cuerpo para velatorio. Fuentes ligadas a la causa hablan de asfixia mecánica compatible con manos humanas, comparable a pruebas escopométricas como en el caso de Fernando Báez Sosa.