Francisco lleva a Leiva Joyas un colgante flor de lis de platino con brillantes de talla completa y pavé, heredado de su abuela salteña, más cinco lingotes de oro 24 kilates para vender y financiar un viaje familiar al norte. Quiere retribuir a su abuela que cumple 80 años llevando a toda la familia a Salta.
El experto destaca la pieza única e impecable, sin uso, con piedras nítidas grandes sin imperfecciones, valorada por antigüedad, diseño exclusivo, piedras y peso del platino. Francisco menciona invertir previamente en lingotes de Leiva vía online con su familia.
Los lingotes son fabricados por la joyería, certificados y en máxima pureza, ideales para ahorrar ante la inflación y superior al dólar por no deteriorarse. El segmento muestra la revisión inicial de las piezas.