Los vecinos del derrumbe en Parque Patricio siguen desesperados ante la imposibilidad de ingresar a sus departamentos, complicados por la lluvia incipiente, el oscurecimiento y el lento avance de las tareas desde los pisos superiores del edificio de 12 plantas, dejando a los de pisos bajos ansiosos por mañana.
El equipo periodístico ingresó a un edificio espejo en el Complejo Buenos Aires de 56 construcciones similares, revelando graves deficiencias estructurales como "pancitas" en techos y cocheras, parches ineficaces con drenajes e inyecciones que no resuelven filtraciones denunciadas por años.
En entrevista exclusiva, el abogado Fernando Burlando, defensor de las víctimas, calificó el colapsado como "tragedia de construcciones al estilo de los peores gobiernos corruptos" con cimientos y materiales deficientes, poniendo en riesgo todo el complejo que requiere cotejos urgentes de habitabilidad.
Aunque por la tarde se autorizó un ingreso parcial para retirar pertenencias tras insistencia mediática, no hay plan de trabajo visible ni presencia seria de autoridades; los damnificados, al día con créditos a 30 años, enfrentan incertidumbres, desalojos inminentes y un drama social, con sospechas sobre la constructora como posible delincuente y sin controles en los 15 moles aledaños que muestran fisuras, agua en fosas y problemas comunes.
Vecinos previos pararon una retroexcavadora con insultos como "hijo de puta" que operaba sin autorización cerca de escombros con 65 autos destruidos, sumando tensión policial en el sitio.