En impactantes audios reproducidos en vivo, Vanessa C. denunció haber sido violada por un hombre llamado Leo mientras estaba drogada y exigió un millón de pesos para no denunciarlo. La víctima relató que el agresor la alzó, la acostó en la cama y la abusó sexualmente, amenazando con ir presa si no pagaba. "Vos me violaste, Leo, chabón. Yo estaba empatillada, Leo, estaba drogada", gritó Vanessa en el mensaje de voz, exigiendo que contara a su familia lo ocurrido.
Panelistas y vecinos debaten si la muerte de Vanessa en el corralón de Ezeiza fue femicidio por estrangulamiento o sobredosis. Beto, alias Fabián Adrián Funken, declaró que mantenían relaciones consentidas a cambio de dinero y que ella colapsó por drogas y alcohol. Pericias preliminares no hallaron lesiones recientes ni signos de violencia de terceros, aunque la autopsia pendiente definirá todo.
La familia y algunos vecinos insisten en homicidio: el hermano Miguel y la tía juran venganza, mientras Micaela, una vecina en línea, lo tildó de psicópata que la mató por no darle plata tras amenazar con escrachar. Otros lo defienden como albañil laburante no violento, pero con desequilibrios mentales. La Fiscalía Nº1 de Ezeiza lo dejó en libertad a la espera de resultados forenses.
Expertos explican que en estrangulamientos quedan moretones, marcas de dedos o ADN bajo uñas, pero el médico forense solo vio lesiones viejas. Investigaciones vigilan sin detenerlo por falta de sospecha fundada. Vecinos divididos temen represalias de la familia de Vanessa.