Andrea del Boca enfrenta la denuncia pública del pintor Piqui, quien la acusa de no pagarle refacciones en su casa de un barrio cerrado, pero el programa revela audios y chats exclusivos donde ella exige terminar el trabajo inconcluso antes de abonar.
Piqui, habitual del barrio, reclama que Andrea debe dinero a pintores, carpinteros y obreros, pero Angie, la investigadora, obtuvo mensajes donde Andrea detalla fallas como manchas de humedad, filtraciones, picaportes rotos y robo de pintura sin autorización por parte de Piqui y su equipo, incluyendo a Samuel y Néstor.
En un audio, Andrea le dice a Néstor que los meses de octubre y noviembre fueron complicados por su operación, que necesitaba finalizar antes y que debe rendir cuentas a su hermana Antonella del Boca, propietaria legal de la casa ante rechazos vecinales y problemas judiciales resueltos por el abogado Fiorivelo.
El panel muestra fotos de cañerías expuestas y listas extensas de tareas pendientes como manos de pintura en garage, balcones y columnas, defendiendo que Andrea quiere pagar una vez completado el trabajo correctamente y cuestionando la estrategia del pintor de exponerla públicamente para presionar.
Intentaron contactar a Piqui para la otra campana, pero no respondió aún, mientras destacan que vecinos confiaban en él por su trayectoria, aunque ahora arriesga su reputación laboral.