Donald Trump recibió al plantel del Inter Miami en la Casa Blanca y elogió sus victorias históricas, como el triunfo por 3-1 ante el Porto en el Mundial de Clubes, la primera de un equipo americano contra un europeo en oficial, con goles de Luis Suárez, asistencia de Lionel Messi y tiro de Rodrigo De Paul.
Trump destacó al Javier Mascherano como el primer DT en ganar la MLS Cup en su debut, nombró a Messi MVP del Mundial de la FIFA y lo comparó con Pelé y Cristiano Ronaldo, diciendo que es el mejor. El presidente entró escoltado por Messi y el dueño Jorge Mas, firmaron una camiseta con el número 47 aludiendo a su presidencia.
Durante el evento, Trump divagó sobre conflictos mundiales como la guerra, Irán, Venezuela y Cuba, afirmando que el cambio en Cuba es cuestión de tiempo, mientras el plantel escuchaba sonriente. Los panelistas notaron la incomodidad de Messi con lo político, su distancia en planos y el estilo histriónico de Trump, que mezcló fútbol con política internacional ante las estrellas argentinas.
Trump mencionó también a Marco Rubio como gran secretario y bromeó sobre su popularidad. El dueño Mas, de origen cubano anticastrista, interactuó con Trump, en un acto impactante donde Messi saludó al hombre más poderoso del mundo.