Donald Trump recibió al Inter Miami en la Casa Blanca y elogió sus victorias históricas, como el 3-1 ante el Porto en el Mundial de Clubes, primera de un equipo americano contra europeo oficial, con goles de Luis Suárez, asistencia de Lionel Messi y tiro de Rodrigo De Paul.
Trump mezcló discursos sobre guerras en Irán, Venezuela y Cuba con halagos al fútbol, destacando a Javier Mascherano y Jorge Mas Santos, anticastrista cubano. Mostraron una camiseta con el número 47, por Trump como 47º presidente, y una pelota firmada.
Messi pareció incómodo, alejado cuando Trump habló de política, fiel a su perfil apolítico, contrastando con su escolta inicial. Panelistas compararon su fama con Maradona y rankings de influyentes como Time, donde figura con Trump, Javier Milei, Serena Williams y Zuckerberg.
Trump saludó a De Paul, elogió técnicos ganadores, y a Tadeo Allende por récord de goles en playoffs MLS. Destacó explosión del soccer en EE.UU. por Messi, pese a deportes dominantes como football y básquet, y negocio millonario generado.
Recordaron que la Selección Argentina 2022 evitó fotos con Alberto Fernández en Casa Rosada, pero Messi viajó a Washington expresamente.