Donald Trump inicia su discurso en la Casa Blanca hablando de la guerra contra Irán con Lionel Messi al lado, destacando cómo el ejército estadounidense arrasa al enemigo y menciona a la Guardia Revolucionaria mientras los jugadores esperan.
El panel resalta la secuencia impactante: Trump aborda Irán, Marco Rubio, la liberación de Cuba y promete que la familia anticastrista volverá pronto, todo en una celebración deportiva poco común donde los campeones reciben medallas.
Trump compara Irán con Venezuela, busca a Delcy Rodríguez y afirma que participará en elegir al próximo líder iraní, alguien que no bombardeé a Estados Unidos, similar al giro del presidente sirio hacia los yanquis.
Llama a los militares, policía y Guardia Revolucionaria iraní a rendirse y bajar las armas, advirtiendo que de lo contrario serán asesinados, y menciona que posibles dialoguistas murieron en los ataques.
Los conductores enfatizan el contexto político en una premiación deportiva, procesando las declaraciones frescas de Trump sobre el conflicto.