La gala de Gran Hermano arranca con intensidad anunciando declaraciones de amor, desamor, peleas en vivo y un enfrentamiento explosivo. Presentan clips de la casa donde Santino discute acaloradamente por acusaciones de patoterismo tras un incidente en vivo la noche anterior.
Santino defiende que no hubo patoterismo y que no estaba presente quien lo acusa, mencionando el velorio del papá del otro. Los participantes debaten si se metió en una pelea ajena, con reclamos de que quería opinar y terminó encascándose, mientras celebraba su cumpleaños pasando los 60 años.
La confrontación escala con menciones a Silic como bomba de tiempo radioactiva. Luego muestran la segunda parte donde Santino pide disculpas por un beso espantoso y frase fuerte dicha en vivo, pero la otra parte lo acusa de hacerlo solo por quedar mal y miedo a placa.
La discusión incluye referencias al velorio nuevamente, generando ofensa por falta de respeto. Los panelistas comentan que no es inteligencia emocional ni buena cepa, criticando la crueldad y el dardo al corazón, diferenciando el veneno en vivo de la disculpa posterior.
Destacan que se trata de personas, no solo juego, con impactos en mente, corazón y cuerpo.