Gabriel Purcelli, especialista en temas internacionales, explica que solo el 21% de los estadounidenses apoya la guerra contra Irán según el New York Times, y solo el 27% confía en el juicio de Trump en política exterior. Señala que Estados Unidos fue arrastrado por Israel, que tomó la iniciativa del ataque, invirtiendo la dinámica usual.
Purcelli describe al régimen iraní como altamente institucionalizado, con mecanismo sucesorio rápido tras el asesinato de Khamenei, y advierte que bombardear no cambiará el régimen ni evitará una guerra prolongada como en Afganistán (20 años) o Libia, donde EE.UU. carece de estrategia de salida.
Critica la falta de respeto de Trump al derecho internacional al sugerir elegir un ayatolá, y alerta sobre impactos en Argentina por la posición de Javier Milei: presiones inflacionarias, inteligencia débil y defensa desfinanciada hacen vulnerable al país, recomendando prudencia para que la guerra termine rápido.
Purcelli destaca que los objetivos de Israel son claros (evitar bomba nuclear iraní), pero los de EE.UU. son difusos; recuerda que Obama logró frenar la proliferación nuclear en 2015, pero Trump se retiró del acuerdo coincidente con el memorándum Argentina-Irán.
Enfatiza el factor Trump: su presidencia "monárquica" prescinde de consejos expertos, aumentando riesgos por decisiones personales impredecibles, distinto a su primer mandato con establishment republicano.