El profesor de la UBA Walter Aguirre, de 55 años, oriundo de la Patagonia, fue encontrado maniatado, golpeado y con un trapo en la boca en su departamento-oficina de Hidalgo 375 en Caballito, sin signos de puerta forzada.
Un compañero de trabajo descubrió el cuerpo al no recibir respuestas a mensajes, ingresó con el portero y llamó al 911; el lugar estaba revuelto con ropa por todos lados, pero no se evidencia robo y Aguirre era director de Administración de Empresas en la Universidad de Flores.
Los investigadores sospechan que la víctima conocía al asesino, que entró con llave o autorización, y apuntan a un posible 'viudo negro'; el portero identificó a la última persona vista con él, no habitual en el edificio, mientras cámaras de seguridad en entradas, pasillos y consigna ayudan a identificar al sospechoso.
Verónica Rosales presentó la nota desde el estudio y Claudio Robin reportó desde el lugar, destacando el misterio en el barrio ya que Aguirre era conocido por su trabajo y movimiento constante, sin familiares cercanos en la zona.