La Policía Federal inició un operativo para despejar la calle Moreno frente al Ministerio de Salud, empujando con escudos a un grupo de manifestantes que incluye personas con discapacidad en sillas de ruedas, maestras y prestadores de servicios.
Los manifestantes protestaban por la falta de subsidios para tratamientos y prestaciones, parados desde octubre-noviembre, pese a que legalmente el gobierno debe distribuirlos; varios denuncian violencia innecesaria, golpes y empujones que casi vuelcan sillas de ruedas.
Marcos Barroca reportó en vivo el enojo generalizado, con testimonios de una trabajadora que llora por falta de empatía policial y una psicopedagoga golpeada en la cabeza que marcha por derechos de sus pacientes.
En el estudio, destacaron la delicadeza por la presencia de discapacitados no violentos, cuestionando el protocolo de la Policía Federal bajo dirección relacionada con Patricia Bullrich y Alejandra Monteoliva, y el impacto en madres y prestadores sin transporte ni pagos.
La policía armó un corralito alrededor de los manifestantes, sin uso de gas pimienta pero con empujones fuertes, en un clima de alta tensión.