En el sexto día de la guerra, Israel y Estados Unidos lanzaron una ofensiva coordinada contra centros militares iraníes y Hezbollah durante la madrugada. Imágenes muestran drones y misiles impactando objetivos precisos como en un videojuego, mientras Irán responde atacando bases estadounidenses en Qatar y la región.
La corresponsal Hanna Berist, desde Israel, describe una situación tensa similar al inicio del conflicto el sábado, con alarmas constantes obligando a refugios por horas. La mitad del día se pasa en bunkers, esperando avisos del Frente de Defensa Civil, considerando fragmentos de misiles interceptados que pesan hasta 300 kilos y pueden ser letales.
Berist relata preocupación cotidiana con niños pequeños: sale con nietos a zonas seguras, llevando hasta una pelota para distraerlos. Aunque tienen refugios en casa, impactos cercanos generan ansiedad constante en zonas residenciales.
Esto se suma a bombardeos previos en Teherán, ataques navales estadounidenses como en Malvinas, drones iraníes y proyecciones de hasta ocho semanas de hostilidades por el secretario de Defensa, duplicando estimaciones iniciales de Trump.