El panel irrumpe con entusiasmo gritando "Barder" y pasa directamente a mostrar imágenes en vivo de Lionel Messi junto a Donald Trump en la Casa Blanca, recibiendo al Inter Miami campeón de la MLS 2025.
Trump elogia a Messi como ganador frente a otros que no ganan pese a venir de otros países, y saluda a jugadores como Rodrigo De Paul, mientras el plantel completo posa con el presidente.
Se desata un debate acalorado sobre si Messi debió ir, con críticas por avalar a Trump que encierra latinos, acusaciones de antipatria y comparaciones con Beckham que fue con la corona inglesa.
Algunos defienden que es protocolo para campeones deportivos en EEUU y que Messi va por negocios del club, no política, pero otros ven riesgo por fundamentalismo iraní y mancha en su carrera.
La discusión menciona Malvinas, Maradona en Inglaterra y garantías para el Mundial, con interrupciones constantes y gritos sobre quién es más grande, Messi o Beckham.