El panel de Mesa Chica destaca la dimensión humana y la genuidad en las declaraciones de Nahuel Gallo, el gendarme liberado tras 448 días de cautiverio en la prisión venezolana El Rodeo, donde sufrió torturas psicológicas y físicas. Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad, relata cómo Gallo cantaba el himno argentino diariamente para mantener su identidad y rechaza las burlas de Diego Brancatelli, quien comparó irónicamente la cárcel con cobrar en Argentina.
María Alexandra Gómez, esposa de Gallo, había contado previamente el reencuentro emotivo con su hijo, mientras el panel repudia el oportunismo político de la oposición que usa el caso para atacar la gestión del gobierno. Bullrich menciona el esfuerzo argentino por su liberación, incluyendo pedidos durante el partido de la selección venezolana, y critica la negativa de Delcy Rodríguez a traer también a Germán Giuliani, el último argentino detenido en Venezuela.
Se destaca la empatía de Gallo hacia un funcionario del Edificio Centinela por experiencias compartidas, y su sentimiento de seguridad en Argentina como su casa. El panel insiste en que Gallo procesará su trauma con tiempo, posiblemente aportando a informes de derechos humanos sobre el régimen de Maduro.
Débora Plajer enfatiza la dificultad de los sobrevivientes para hablar, comparándolo con víctimas de guerras o holocausto, mientras Bullrich subraya el orgullo de ser gendarme. Finalmente, Florencia Arieto califica de miserables los ataques opositores usando a Gallo contra una ley de Bullrich, urgiendo disculpas por falta de empatía.