La psicóloga Beatriz Goldberg explicó que la cultura judía prioriza la vida humana por sobre todo, realizando casamientos, bar mitzvás y nacimientos incluso en búnkeres durante conflictos, como forma de afirmar la identidad y no postergar la alegría.
El panel coincidió en que no se trata de negación de la amenaza terrorista, sino de asertividad y confianza en el país, recordando operaciones en búnkeres y cómo se enseña a los niños a vivir pese al peligro, incluyendo referencias a amenazas nucleares recientes.
Destacaron la resiliencia humana para adaptarse a entornos bélicos, permitiendo celebraciones como el casamiento de Milla y Dior en medio del horror, y compartieron anécdotas personales de sentirse protegidos durante guerras pasadas como la de Irán.
La discusión subrayó que el hombre se acostumbra a la guerra, priorizando la supervivencia y el júbilo familiar.