Nuria, una niña de cuatro años, nació prematura con un síndrome genético raro llamado Cas, que causa malformación cerebral, falta de formación de ojos y múltiples problemas.
Su madre Ema, enfermera de terapia intensiva neonatal, notó anomalías desde el nacimiento, agravadas por la pandemia, y tras estudios detectaron un tumor y la enfermedad genética.
La familia busca urgentemente fondos para viajar a Ecuador y continuar un tratamiento especial que cambiará su vida, ya que la obra social del padre inició el diagnóstico pero no cubre todo.